El sábado 8 de julio por la tarde, los voluntarios de PROYDE Andalucía Gloria, Mari Paz, Pilar y el Hermano Carlos llegamos a DireDawa después de un largo viaje con esperas y risas compartidas en los aeropuertos. La comunidad de Hermanos, Samson, Kassaye y Rezene, nos acogió en su casa con mucha cercanía. El sábado y el domingo fue de adaptación al nuevo lugar con ilusiones puestas en el trabajo que íbamos a realizar. Por la tarde dimos un paseo por los alrededores para comprender un poco más la crudeza de la vida, la escasez de recursos pero también la mirada y la sonrisa en el pueblo etíope.

Los profesores nos han acogido maravillosamente. Desde el principio nos dimos cuenta que nos esperaba una gran labor de trabajo en equipo: Gloria y Pilar se encargan de dar clase a Grade 6 y Grade 7 y Mari Paz y el H. Carlos a los más pequeños de la etapa de Primaria. Contamos con pocos recursos, por eso la creatividad es muy necesaria. Esta creatividad y las tizas son nuestras únicas herramientas.

Conforme avanza la mañana y los días, aumenta también el número de alumnos. Si a las 8 de la mañana tenemos 70 alumnos en una clase, a las 12 te encuentras con 100. Aunque tengamos tantos, su sonrisa y su cariño minimizan las dificultades con las que nos encontramos.

Tres tardes en semana las pasamos en el colegio divirtiéndonos con los niños en los diferentes talleres que hemos organizado: pulseras, pintura de caras… Martes y jueves vamos al campamento de verano de las Misioneras de la Caridad. Los más pobres de entre los pobres. La hermana Inma, española, nos ha mostrado con mucha dulzura el trabajo que realizan. Es increíble su energía, su fe, su sonrisa permanente y su disposición hacia los demás. Estamos emocionados de ver la ilusión y el entusiasmo con que reciben los recursos que proporcionamos. Hemos traído un microscopio para el laboratorio que quieren poner en funcionamiento. Algunos alumnos han empezado a utilizarlo por primera vez en sus vidas y hasta ha habido padres que han transmitido a los profesores su agradecimiento. Estas situaciones son las que realmente nos animan a seguir adelante. No se nos puede olvidar una protagonista importante, Encarnita. Ha viajado con nosotros desde Jerez. Es tan alegre que los niños están deseosos de estar con ella. Con nuestra guitarra los niños aprenden inglés de una forma más amena. Les encanta cantar. La vida en comunidad es igualmente importante. Poco a poco, vamos sintonizando con los Hermanos y vamos creando un ambiente de fraternidad celebrando por ejemplo el ritual del café, algo muy típico en Etiopía. Además, terminamos la semana con lo que ellos llaman el “social”, una animada conversación acompañada de una cerveza local. Para agradecer esta semana, el sábado cocinamos unas tortillas de patatas, arroz a la cubana, pan con jamón, tomate y aceite y cómo no, nuestra famosa sangría. Fue todo un éxito. Ha sido una semana intensa, de adaptación, de presentaciones, a la vez que emocionante. Solo tenemos palabras de agradecimiento por poder vivir esta experiencia. Enmeseguenalo (significa gracias).

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